“Cuando decía que iba con Guillermo Dalia para tratar mi ansiedad escénica la gente me miraba con extrañeza, ¿un psicólogo? ¿Pero no estudias ya mucho?¿qué estás mal? ¿Pero tú? si no lo necesitas, …mis compañeros músicos no entendían que hubiera algo más allá que estudiar muchas horas para ser un buen profesional y disfrutar de ello, ¡ y mucho menos un psicólogo! ¿Qué sabría ese?, casi estaba mal visto el que tuviera que recurrir a un psicólogo. Afortunadamente, la mentalidad en el mundo de la música ha cambiado. En mi caso, mi experiencia con Guillermo ha tenido una influencia muy positiva tanto en mi carrera como intérprete como en mi calidad de vida, y me ha hecho valorar la importancia del trabajo mental en la formación del músico”.